Libia

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En 2012, según estimaciones del gobierno libio, unas 10 000 personas se encontraban en paradero desconocido en el país.

Esta estimación incluía a las personas desaparecidas como consecuencia del conflicto de 2011 y a quienes desaparecieron durante los 42 años de gobierno de Muamar el Gadafi, en particular durante la guerra de 1977 con Egipto, la guerra de 1979 con Uganda, las guerras con Chad en la década de 1980 y durante la masacre de la prisión de Abu Salim en Trípoli en 1996. Sin embargo, hay muchas más personas que han desaparecido en sucesos más recientes, como es el caso de las víctimas halladas en fosas comunes y clandestinas de Tarhuna y otras zonas en 2020, así como de muchos migrantes que viajaban atravesando Libia. La catástrofe de las inundaciones de Darna, en septiembre de 2023, en la región oriental de Libia, podría haber causado hasta 10 000 víctimas mortales o desapariciones. 

 

La primera Comisión libia que abordaba la cuestión de las personas desaparecidas se creó tras el conflicto de 2011. A finales de ese año, el Consejo Nacional de Transición (CNT) creó el Ministerio de asuntos de las familias de los mártires y desaparecidos para ocuparse de la cuestión de los desaparecidos y disolvió la Comisión. En 2012, Libia invitó a ICMP a colaborar en sus esfuerzos para crear un proceso sostenible para localizar a todas las personas desaparecidas, incluidas las que desaparecieron durante el conflicto de 2011. ICMP estableció un programa a finales de 2012 y brindó su apoyo en el marco del acuerdo con el Gobierno de Libia hasta 2014, cuando la seguridad en el país se deterioró tanto que se puso fin al programa.

El programa se centraba en ayudar a Libia a desarrollar su capacidad institucional, legislativa y técnica para resolver los casos de desapariciones de manera imparcial y respetando el estado de derecho, a través del desarrollo de las capacidades del Ministerio competente y otras instituciones estatales que trabajaan en la cuestión de las personas desaparecidas.

Con la ayuda de ICMP, el Ministerio recogió más de 11 000 muestras genéticas de referencia de familiares de las personas desaparecidas, que buscaban a más de 3 000 personas desaparecidas en Trípoli, Bengasi, Sabha, Ben Walid, Sirte y otros lugares. A lo largo de este programa de dos años, ICMP recibió 249 muestras post mortem y 1325 muestras de referencia de familiares. ICMP apoyó un proceso de identificación basado en ADN que permitió presentar a las autoridades más de 100 informes de coincidencias de ADN relativos a casos de personas desaparecidas, incluido el caso del ex Ministro de asuntos exteriores y activista de derechos humanos muy crítico con el régimen de Gadafi, el Dr. Mansour Rashid Khikia. ICMP también capacitó a expertos libios, incluidos más de 50 miembros del personal del ministerio competente, en arqueología forense, antropología, patología, recogida de muestras de referencia de ADN y procedimientos de muestreo post mortem. También ofreció capacitación sobre el tratamiento de datos personales, incluida la elaboración de perfiles de ADN, el cotejo y la presentación de informes y las normas de protección de datos.

A pesar de que tuvo que abandonar el país en 2014 debido a la situación de seguridad, ICMP siguió proporcionando su apoyo. En 2015 y 2016, ICMP capacitó a expertos jurídicos libios, activistas de la sociedad civil y representantes del gobierno para que pudieran mejorar los procesos judiciales sobre fosas comunes y personas desaparecidas. El objetivo de esta capacitación era extender el uso de pruebas forenses en las investigaciones sobre personas desaparecidas y aclarar las responsabilidades interinstitucionales y las obligaciones jurídicas para con los familiares de las personas desaparecidas.

 

A finales de 2020, se solicitó a ICMP que evaluara el proceso de personas desaparecidas de Libia, incluidas las capacidades institucionales, jurídicas y técnicas para abordar la cuestión de las personas desaparecidas, en el marco de un proyecto que pretende sentar las bases de un proceso sostenible para resolver los casos de desapariciones. Finalizada en enero de 2021, la evaluación concluyó que, a pesar de los encomiables esfuerzos de diversas instituciones, las disposiciones legales, institucionales y técnicas actuales son inadecuadas para abordar los casos de personas desaparecidas.

 

En junio de 2023, ICMP firmó un Acuerdo de Cooperación Técnica con las autoridades libias, para facilitar el despliegue de operaciones de ICMP y desarrollar un proceso de localización de las personas desaparecidas eficaz.

 

El colapso de las presas cerca de Derna en septiembre de 2023 generó miles de nuevos casos de personas desaparecidas y, por consiguiente, se ampliaron los objetivos del Programa de Libia. El Programa ha organizado actividades de capacitación y consulta y ha preparado al país para operaciones a largo plazo para resolver los casos de personas desaparecidas como consecuencia de los conflictos y la inestabilidad política en las últimas décadas que han afectado a muchos migrantes y libios.

 

Se han concebido programas de capacitación para aumentar la capacidad institucional de gestión de escenas del crimen y allanar el camino para empezar a usar el iDMS en el país. También se está preparando la evaluación de las instalaciones del laboratorio de ADN de Trípoli y la ampliación de la cartografía de las asociaciones de familiares de las personas desaparecidas.

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