Historia

La ICMP: Origen y Tratado

La ICMP se creó por iniciativa del presidente estadounidense Bill Clinton en 1996, en la Cumbre del G7 en Lyon, Francia. Su objetivo era trabajar con los gobiernos de la ex Yugoslavia para localizar a las personas que desaparecieron durante los conflictos de la década de los noventa en la región. En la actualidad, se ha resuelto la desaparición de casi el en toda la región, según los estándares requeridos por los tribunales de justicia.

La ICMP desarrolla y aplica estrategias de buena gobernanza basadas en el estado de derecho para resolver el problema de las personas desaparecidas en el mundo. También aporta un elemento único de asistencia técnica a sus actividades. En 2021, la ICMP estableció un sistema de identificación de ADN de personas desaparecidas que ahora es el referente de innovación técnica y desempeño en el ámbito de la identificación humana. La ICMP también ha desarrollado un Sistema Integrado de Gestión de Datos (iDMS) para permitir el procesamiento integral de los datos de las personas desaparecidas a nivel mundial.

Gracias a los logros de la ICMP en los Balcanes Occidentales y al apoyo de cada vez más países, los Ministros de Relaciones Exteriores de Bélgica, Luxembourgo, Países Bajos, Suecia y Reino Unido firmaron el Acuerdo sobre el Estatus y Funciones de la Comisión Internacional sobre Personas Desaparecidas (el Acuerdo de la ICMP) el 15 de diciembre de 2014. El Acuerdo estableció a la ICMP como una organización intergubernamental basada en un tratado y le confirió una nueva estructura organizativa y sede en La Haya. La mudanza se completó en 2017.

Expansión internacional

Desde su concepción en noviembre de 2001, el sistema de identificación de ADN de personas desaparecidas de la ICMP ha sido el referente de innovación técnica y desempeño en este ámbito. El sistema complementa técnicas de arqueología y antropología forense con un proceso de última generación de cotejo de ADN. Como resultado, se ha aumentado exponencialmente el número y la rapidez de las identificaciones. La ICMP también ha desarrollado la única base de datos especializada en personas desaparecidas (iDMS) para gestionar todos los datos relacionados con las personas desaparecidas.

Como consecuencia del éxito de la ICMP en la ex Yugoslavia, y con el apoyo financiero de cada vez más gobiernos donantes, en 2003, se amplió el mandato y la esfera de actividad de la ICMP para abordar el problema mundial de las personas desaparecidas, incluyendo casos que son consecuencia de catástrofes naturales.

Desde entonces, el desarrollo de capacidades y la asistencia técnica de la ICMP ha tenido un gran impacto, a veces crucial, en la localización, recuperación e identificación de personas desaparecidas en distintas partes del mundo. Entre otros, la ICMP ha participado activamente en los siguientes programas:

  • El tsunami asiático en diciembre de 2004;
  • El huracán Katrinaen Estados Unidos en 2005;
  • Esfuerzos tras la caída del régimen de Saddam Hussein en Iraken 2003, para empezar a localizar e identificar a personas que llevaban décadas desaparecidas, así como casos más recientes;
  • Esfuerzos ante la nueva posibilidad de poner fin al conflicto militar interno en Colombia en 2008 y después del Acuerdo de Paz de 2016, para ayudar a coordinar la localización e identificación de personas desaparecidas desde principios de los años sesenta;
  • Esfuerzos tras la reinstauración de la democracia en Chile, para empezar a localizar e identificar a personas que desaparecieron durante casi dos décadas de régimen autoritario; y
  • Esfuerzos para empezar a localizar e identificar a personas desaparecidas en Libia tras el violento colapso de los 42 años del régimen de Gadafi, en 2011.

Legado

Después de trabajar en los Balcanes Occidentales, la ICMP ha continuado con su labor en todo el mundo para apoyar a los países que salen de un conflicto o una catástrofe de gran escala. El resultado, es que cada vez sea más normal que las autoridades nacionales asuman la responsabilidad del proceso de las personas desaparecidas. Cada vez hay más casos que se investigan adecuadamente y más responsables de estos actos que rinden cuentas; además, la sociedad civil participa activamente en estos procesos y se están utilizando métodos forenses modernos, incluyendo el análisis de ADN.

Esto ha servido para reforzar el estado de derecho en materia de personas desaparecidas y para ayudar a garantizar que los familiares de las personas desaparecidas puedan ejercer su derecho a conocer la suerte de sus seres queridos y dispongan las herramientas necesarias para buscar justicia y reparaciones.

Scroll al inicio