El proyecto tenía como objetivo alentar a las familias de los desaparecidos a participar más activamente en el proceso de búsqueda, en particular invitando a parientes lejanos a actualizar su ubicación actual y sus datos de contacto. Las actividades del proyecto también alentaron a las generaciones más jóvenes a comprender la importancia de la cuestión de los desaparecidos. Además, cultivó una cultura de recuerdo y de abordar cada crimen, independientemente de quién lo cometió, y de cuán importante es para todas las naciones en el conflicto de la década de 1990, centrándose en crear conciencia sobre la importancia de participar en el proceso de resolución del conflicto. la cuestión de las personas desaparecidas y cultivar la memoria de las víctimas, todo ello en aras de una mejor convivencia y unas relaciones de buena vecindad.

